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Andrés
Henestrosa
Poeta, narrador,
ensayista, orador, historiador, nació en Ixhuatán,
Oaxaca, el 30 de noviembre de 1906.
Los estudios
primarios los hizo en Juchitán, Oaxaca. Habló exclusivamente
lenguas indígenas hasta la edad de 15 años, en que
se trasladó a la ciudad de México. Estudió
durante un año en la Escuela Normal de Maestros.
En 1924 se
inscribió en la Escuela Nacional Preparatoria, en la que
se graduó Bachiller en Ciencias y Artes. Inscrito en la
Escuela Nacional de Jurisprudencia, siguió la carrera de
Licenciado en Derecho, sin graduarse. Asimismo fue alumno de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional
de México.
En 1927, siendo alumno de Sociología, su maestro Antonio
Caso le sugirió que escribiera los mitos, leyendas y fábulas
que refería oralmente.
Esta fue la base de Los hombres que dispersó la danza,
publicado en 1929.
"Andrés Henestrosa ha dado aportaciones destacadas
al indigenismo.
En Los hombres que dispersó la danza (1929) recreó
e inventó, en prosa llena de brío y eficacia narrativa,
cuentos y leyendas de su tierra zapoteca, tomados del acervo popular.
Tras su frescura tácita, late una orgullosa nobleza de
su condición indígena, tan profunda como antigua.
Su Retrato de mí madre (1940), es una de las páginas
más hermosas de nuestra literatura, en que la evocación
filial, ajena a todo sentimentalismo, se expresa con una elocuencia
sobria y vigorosa.
Henestrosa
tiene, además, una importante labor crítica; durante
muchos años ha escrito ensayos, artículos y relatos,
dispersos en las páginas de revistas y periódicos
o como prólogos y contribuciones a diversos libros. En
esta extensa obra, ha seguido una línea paralela a la de
sus libros de creación: la exaltación de su pueblo
y de nuestro pasado indígena, la defensa del espíritu
liberal y el estudio y valoración de las expresiones nacionales."
(José Luis Martínez)
En el referido año de 29 participó en la campaña
presidencial de José Vasconcelos. Recorrió entonces
una gran parte del país, al propio tiempo que leía
y escribía cartas a sus amigos, haciéndoles descripciones
de pueblos y crónicas de la gira electoral. De estos escritos
muy poco se salvó al publicarse en periódicos y
revistas de la época.
En 1936 fue becado por la Fundación Guggenheim de Nueva
York para realizar estudios acerca de la significación
de la cultura zapoteca en América. Permaneció por
breves temporadas en Berkeley, California; Chicago, Illinois;
Nueva Orleáns; Louisiana; Nueva York, y otros lugares,
siempre investigando en archivos y bibliotecas.
Fonetizó
el idioma zapoteco, preparó el alfabeto y un breve diccionario
zapoteca-castellano, en el que ese alfabeto se puso en práctica.
En Nueva Orleáns,
al medir el año de 1937, escribió el Retrato de
mi madre (carta a Ruth Dworkin), que junto con la Visión
de Anáhuac de Alfonso Reyes, y Canek de Ermilo Abreu Gómez,
es la obra mexicana más veces editada.
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