Alimentando nuestro ser y platicando con el espíritu
del Teonanacatl, podemos ver y sentir la luz y la
sombra de nuestro ser, descubriendo el verdadero
curandero dentro de uno mismo, experimentando
lo universal y sintiendo lo sagrado.
ENCUENTRA TU ROSTRO, TU FUERZA Y TU CORAZÓN
Vive los rituales de sanación.