San Jerónimo Tlacochahuaya se localiza aproximadamente a 21 km al este de la ciudad de Oaxaca sobre la carretera federal 190 entre Santa María del Tule y Mitla . Es parte del distrito de Tlacolula en el este de la región de los Valles Centrales . El nombre Tlacochahuaya proviene del náhuatl y significa «en tierra húmeda» o «en el pantano «.

Reseña Histórica

Por tradición se sabe que Tlacochahuaya fue fundado por un guerrero zapoteca, llamado Cochicahuala. Cuando llegaron los españoles, Tlacochahuaya fue entregada en encomienda al Señor Don Gaspar Calderón, y después de mucho tiempo pasó a poder de la corona.

Francisco de Burgoa asegura que la población era una mansión y vivienda de Recabitas; desde la fundación del convento. Los Recabitas fueron hombres que se dedicaron a la penitencia que vivían sepultados en vida, en cuevas como sepulcros; puntuales en los rigores de la maceración y el recogimiento.

El seminario más acreditado del siglo XVI, fue el de Tlacochahuaya, incluso porque se guardaban las normas tan estrictamente que los frailes parecían estatuas, por los años que pasaban de clausura y martificación.

Fueron prelados en el convento de San Jerónimo: Fray Juan de Mata, Vicano Fray Juan de Berrio, Fray Jordán de santa catalina y Fray Juan de Córdoba.

La población era una de las que más tenia habitantes de los Valles, contaban con trescientos casados, se dedicaban al cultivo del maíz, membrillo, granada y del cuajinicuil que es antídoto contra el veneno de animales ponzoñosos. Las casas tenían techos de tejas, eran bajas como las viviendas de los españoles.

El templo se empezó a construir a mediados del siglo XVI, con la vigilancia Fray Jordán de Santa Catalina.

Burgoa apunta que era común en las provincias de la orden dominica, poseer un convento que se llamaba La observación, donde los frailes pudieran retirarse a dedicar su tiempo a la meditación.

Las dimensiones originales del templo fueron modificadas, inicialmente fue una pequeña capilla. Su planta arquitectónica tiene forma de cruz latina.

Experiencias imperdibles

DEJARSE ENVOLVER POR EL ARTE BARROCO: Construido en el siglo XVI, el Templo y Ex Convento de San Jerónimo resguarda retablos barrocos de gran mérito artístico por su talla y decorado. Además entre sus muros pintados al fresco yace un hermoso e impresionante órgano del siglo XVIII.

ÓRGANO HISTÓRICO TUBULAR (TEMPLO DE SAN JERÓNIMO): Ahi mismo se localiza uno de los órganos históricos tubulares construido alrededor de 1725-1730, este órgano es similar al de San Dionisio Ocotepec, y está decorado con ángeles, músicos y diseños florales. Gracias a un reciente proceso de restauración, puede escuchársele en conciertos, festivales y ceremonias religiosas. El órgano fue restaurado en 1991 mismo que a la fecha ha sido tocado por expertos ofreciendo espléndidos conciertos.

FIESTA PATRONAL: El 30 de septiembre se celebra la fiesta de San Jerónimo. Son tradicionales las calendas, procesiones y bailes públicos. También se realiza un baile de disfraces y comparsa en las principales festividades.