Tlacolula es un poblado famoso por su tianguis dominical, uno de los más concurridos y mejor surtidos del Estado.

De acuerdo a ciertos estudiosos, el nombre correcto de esta comunidad oaxaqueña es Tlacolullan, que quiere decir “entre lo muy lleno de varas”. Como quiera que sea, la denominación oficial que tiene es Tlacolula de Matamoros. El añadido es un homenaje al héroe Mariano de Matamoros, destacada figura en las gestas por la Independencia de México. En zapoteco, en cambio, esta población es nombrada como Guillbaan, que significa “pueblo de sepulcros”.

Se piensa que fue en el siglo II a de C. cuando los indígenas zapotecas llegaron al Valle, directamente desde Didjazaa. Por aquel entonces, el área que ocupa la actual Tlacolula de Matamoros, estaba cubierta por las aguas de un enorme lago. Los zapotecas, tras su arribo, practicaron un desagüe, por la zona en donde aparece hoy en día la comunidad de San Antonio de la Cal.

Varios son los atractivos que nos brinda el pueblo de Tlacolula. Muchos de ellos se relacionan con su patrimonio arquitectónico, pero también sus tradiciones, referencias históricas y hábitos de vida, son dignos de conocer.

Experiencias imperdibles

CONOCER LA CAPILLA DEL SEÑOR DE TLACOLULA: Ubicada en el interior del templo de Santa María la Asunción, se trata de una joya del barroco mexicano del siglo XVI, con sus relieves hechos con cal y decorados con hoja de oro; las representaciones de santos, mártires, arcángeles, ángeles, cristos y vírgenes; y las pinturas sobre vidrio y lienzo de los siglos XVII y XVIII. Esta capilla es un gran ejemplo del barroco de estuco del siglo XVIII en el valle y, aparte de una imagen especial de Cristo que se identifica con los lugareños, todos los discípulos están representados en la forma en que fueron martirizados. Además, hay espejos en las paredes y el techo y hermosos detalles de hierro forjado.

TRANSPORTARSE A UN MERCADO PREHISPÁNICO: Los domingos, los habitantes de los alrededores de Tlacolula de Matamoros se reúnen en el mercado — ubicado en la calle principal del poblado— para vender sus productos. El día de plaza se remonta a la época prehispánica,siendo el primero en los Valles Centrales del que se tiene noticia. Habitantes de San Marcos Tlapazola, San Juan Guelavía, San Lucas Quiaviní y Magdalena Teitipac, entre otras localidades, acuden para vender verduras, frutas, flores, semillas, chiles, animales vivos o muertos, tortillas hechas a mano, “blanditas”, pan, artesanías hechas de barro rojo o de palma y mezcal.

FIESTA PATRONAL: La celebración popular más importante de la zona, es la Fiesta del Santo Cristo de Tlacolula. Esta última se efectúa el segundo domingo de octubre y tiene una duración de cinco días. Algunas de las actividades que incluye son la siguientes: juegos mecánicos, juego de pelota mixteca, bailes tradicionales, jaripeos, espectáculos pirotécnicos, actividades deportivas variadas y mucho más. También se desarrollan danzas populares, como la de la Pluma y la de los Jardineros.